La noche que conocí a Jorge

Jorge y yo nos conocimos el 13 de julio de 1993, aunque ninguno lo supimos.

Aquella tarde él había llegado de Madrid con un grupo de amigos. A sus 25 años, aprovechaba las vacaciones en la consultora donde trabajaba como ingeniero para presumir de Pamplona, la ciudad natal de su abuela paterna.

Les deslumbró la plaza del Castillo con su diadema de soportales. Callejearon, bailaron, bebieron. La tentación les empujó Navarrería arriba hasta la plazuela donde la fuente de Santa Cecilia permanece secuestrada nueve días, convertida en atracción envenenada que los mercaderes de experiencias colaron por los subterráneos de la fiesta. Jorge trepó. Y saltó, o quizá resbaló. No lo recuerda.

La madrugada en que nos conocimos la ambulancia circulaba despacio, escoltada por la brisa entre los jardines del Hospital de Navarra con la delicadeza reservada para lo más frágil. Llegó inmovilizado sobre una camilla. Le tomé una foto. Días después conversé con él y con su padre, Javier, un bilbaíno sereno y fuerte. Tres semanas más tarde se marchó en una silla de ruedas camino de Toledo.

Jorge es hoy un tipo de mirada sonriente. Participa en maratones, preside una fundación de apoyo al deporte adaptado y es el primer ejecutivo de una de las principales inmobiliarias españolas. Sigue presumiendo de Pamplona, donde hace 24 años comenzó a mirar la vida con los ojos sentados.

Periodista. Fundador y director del Instituto de Periodismo Constructivo. Solutions Journalism Network LEDE Fellow. Acumen Fellow.

Periodista. Fundador y director del Instituto de Periodismo Constructivo. Solutions Journalism Network LEDE Fellow. Acumen Fellow.